30€. Lo vende a 189€.

30€. Lo vende a 189€.

March 28, 20263 min read

Ana no tiene un producto exclusivo.

No tiene patente. No tiene acuerdo con el proveedor. Cualquiera puede entrar en el mismo sitio que ella, comprar la misma lámpara, y venderla mañana.

Nadie la presenta como ella. Y eso lo cambia todo, ¿sabes?

Ana, 37 años, Sevilla. Siete meses lleva asociada con nosotros. Sin experiencia en ecommerce.

En realidad ella trabajaba en recursos humanos. Le gustaba el diseño de interiores, aunque nunca lo había monetizado.

Ese detalle importa.

El producto que eligió fue una lámpara de escritorio con base de madera. Precio de proveedor: 30€ con envío incluido.

El tipo de lámpara que encuentras en diez tiendas diferentes entre 35€ y 55€.

Ana la vende a 189€.

No porque sea diferente por fuera. Es exactamente la misma lámpara. Lo que es diferente es todo lo que la rodea.

Primero, el nombre. No se llama "Lámpara de escritorio articulable modelo LX-400",

“UGHH”...

Se llama "Lámpara Norvik". Nombre propio. Como si fuera una marca de toda la vida.

Segundo, las fotos. Ana invirtió 180€ en una sesión de fotografía de dos horas.

Las imágenes muestran la lámpara en tres ambientes: escritorio minimalista, mesa de trabajo con plantas, mesita de noche en dormitorio oscuro.

Sin fondo blanco. Sin renders. Solo contexto real.

Tercero, la descripción. No empieza con lúmenes ni especificaciones técnicas.

Empieza así:

"Diseñada para los que trabajan hasta tarde y no quieren sacrificar la estética de su espacio."

Una frase. Hablándole a UNA persona, no a todo el mundo.

Cuarto, el packaging. Caja negra mate, papel de seda, una tarjeta escrita a mano con el nombre del cliente. El Ferrari de las lamparas.

Coste extra: 2,40€ por pedido. imaginate… a precio de seat jajaja

Resultado: encima el 34% de sus clientes sube una foto a Instagram sin que nadie se lo pida.

Pam. Marketing gratis.

Los números del 7o mes: 61 unidades al mes, 11.500€ de facturación, margen de beneficio del 84%, reseñas de cinco estrellas en el 89% de los casos.

Todo con una lámpara que “cualquiera puede comprar en el mismo proveedor”, ¿me entiendes?

No reinventó la rueda. Reinventó cómo la presentaba. That's it.

Antes de escribir la descripción de cualquier producto, haz esto:

Escribe el nombre, edad y problema específico de la persona que más necesita lo que vendes.

Una persona. No un segmento, ni un nicho. Una persona con nombre y cara. Es súper útil encontrar una foto en internet.

Luego escribe la primera línea hablándole directamente a ella. Si suena a ficha técnica, reescríbela.

Si suena a cómo le hablarías a un amigo que necesita ese producto, publícala.

Ana hizo esto antes de escribir cada línea de su tienda. Así de simple.

En SociosEcom seleccionamos el producto, montamos la tienda, gestionamos los ads, y tú te llevas el 50% del beneficio.

Si en 12 meses no llegamos a 30.000€ en ventas cumpliendo tu parte, te devolvemos toda tu inversión + 5.000€ extra por tu tiempo. Va por contrato.

Mira, hay dos formas de empezar en ecommerce.

La primera: tú solo. Buscando productos a ciegas, montando una tienda que no convierte, gastando pasta en ads sin saber lo que haces y rezando para que funcione. Así lo intenta el 95%. Y así abandona el 95%.

La segunda: con un equipo que ya ha montado cientos de tiendas, que ya ha cometido todos los errores, y que solo gana dinero cuando TÚ ganas dinero.

P.D. — Ana acaba de lanzar su segundo producto. Coste: 18€. Precio de venta: 97€. Lleva tres semanas y ya va por 40 unidades al mes. Cuando algo funciona, no reinventas la rueda. Lo repites.

¡Hasta la cima escalador!

Roger García

SociosEcom

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